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Sobre El Niño y sus textos

Address at the Centro Cultural de México in Paris, January 21, 2002

(a talk given at the Centro Cultural de México in Paris on January 21, 2002)

Es un gran placer para mí estar con Ustedes aquí esta noche. Estoy encantado de tener la oportundid de presentar mi oratorio, El Niño y hablar un poquito sobre la poesía mexicana que desempeña un gran papel en la pieza. Vivo en California, donde relacionamos el término <el niño> con huracanes y los effectos de grandes fuerzas de la Naturaleza. Sin embargo <El Niño> mio es él de la historia de la Navidad, la narrativa muy bien conocida del nacimiento del niño Cristo y los acontecimientos enormes causados por su llegada al mundo. En realidad, la relación entre <El Niño> meteorológico—él de las tormentas, los vientos y la destrucción devastadora—y el niño humano—Cristo—esta relación no es puramente sibólica. La llegada al mundo del niño Jésus causó grandes cambios, gran destrucción y tormentas en las almas durante veinte siglos de sers humanos.

Gracia a que esta historia es tan bien conocida en el mundo occidental, no he necesitado preocuparme tanto de hacer la narrativa muy explícita. Si no, todo el mundo conoce la historia, por lo menos la mayoría de las audiencias en Europa y en los Estados Unitos está familiarizada con la narrativa. Sin embargo la structura narrativa de mi pieza sigue muy cuidadosamente la versión biblica a la manera de él del <Mesías> de George Frederick Handel. Pasajes de narración altarnan con arias y coros que meditan o reflexionan sobre los temas principales. Entre ellos pudiera mencionar el misterio de la concepción; el milagro de la navidad (y debo decir no solo el nacimiento de Cristo, sino que él de todos los niños). Otros temas: La sospecha y los celos de José; el embarazo de María (y todas las mujeres);la paranoia de Herodes (y todos los tiranos); y el tema del exilio.

He utilizado fuentes literarias de Europa y las Américas, fuentes que se remontan desde el siglo dos hasta el siglo veinte. La más reciente de todas sería la poesía de Rosario Castellanos, gran poetisa mexicana que se murió hace tan solo treinte años. Mi deseo principal ha sido contar la historia de la navidad desde la voz feminina. En realidad todas narrativas historicas de los acontecimientos biblicos fueron escritas por los hombres. Quizás esos padres de la iglesia pudieran imaginarse bien el embarazo, el dolor fiscica de la parturienta, el éxstasis del moment exacto del parto. Quizás, pero la voz de las mujeres es autentica en estos casos, y por eso yo quería incluir su legado en esta pieza. Ahora estamos en una epoca en que la voz de las artistas femeninas ha llegado a ser muy fuerte. Habría sido un error de grandes propciones si no hubiera utilizado este legado.

Le pedí a mi buen amigo Peter Sellars, con quien había creado las óperas <Nixon in China> y <La muerte de Klinghoffer> que me ayudara a crear un libreto. Fue Peter quien sugierió la inclusión de la poesía hispanica. Él vivía en Los Angeles donde había conocido a muchos poetas de América Latina. Unas cuantas personas le habían introducido a la poesía de Sor Juana Inés de la Cruz, Gabriel Mistral, Ruben Dario y (la más importante para mí) Rosario Castellanos. El teatro de Chatelet en Paris me pidió escribir una ópera para celebrar el año dos mil. Aunque yo no quería componer una ópera, me dí cuenta de que Peter Sellars, tal vez había puesto oratorios en la escena—grandes obras de Handel y Stravinsky que, en su tratamiento dramatico, se encontraban en una zona especial entre el verdadero oratorio y la verdadera ópera. Por lo tanto invité a Peter a crear una escenografía para la primera representación de esta pieza. Sin embargo, creo que la versión mas tocada de <El Niño> será la de la versión puramente musical.

El libreto consta de una mescla de textos en inglés, castellano y latín. Hay textos de la Biblia (ambos testamentos); de los apócrifos; poesía de las edades medievales; y poesía de cinco poetas hispanicos.

La voz principal de esta pieza—podríamos decir <el alma> de la pieza—es la de Rosario Castellanos. Me averguënza confesar que antes de comenzar a trabajar en esta obra nunca había oido el nombre de Rosario Castellanos. Y sospecho que el noventaycinco por ciento de la gente norte americana tampoco no conoce su nombre.

Pero esa situación sin duda se cambiará durante los próximos años a medida que se vaya reconociendo el don asombroso de estas poetisas mexicanas.

A la manera de George Frederick Handel, utlicé esta historia por medio de una secuencia de narraciones intercaladas con lo que llamo <meditaciones>. La primera meditación es un arreglo de un largo poema de Castellanos, <La annunciación>. Es un poema profundamente místico que comineza con una evocación de una edad de plenitud que es a la vez espiritual y fisica. Estamos en la epoca anterior a la Creación, "antes de las edades del trigo y de la alondra y aún antes de los peces". Es claramente la voz de una mujer que nos habla, una voz que reconoce el dolor de haber sido encarnada en carne y hueso: <pero vino el castigo de arcilla…>. Añora a su amante, a una unión perfecta y total. Pero ¿por qué se llama este poema <La anunciación>? Creo que es porque la llegada de su amante es iqual a la llegada de un neuvo ser al mundo. La metáfora del ángel Gabriel que anuncia a María el nacimiento venidera del Cristo también se puede entender como una representación or una repetición de la Creación original.

Estamos en este momento no solo ante Adán y Eva, sino ante María y Jesús, hombre y mujer. Con todo, el poema está bañado no sólo de deseo sexual sino de el deseo de la maternidad. Es una construcción muy compleja que crece de la bienaventuranza y felicidad inocente por el descubrimiento del "yo", y el dolor ocasionado por el deseo y por fin llega a un momento de éxstasis total cuando encontramos rodendos de hogueras altas.

Un tema común en la poesía de Castellanos, Sor Juana y Gabriel Mistral es él de las hogueras. Este fuego puede ser él de la pasión física, pero la mayoría de las veces es una representación del deseo relgioso o del éxtasis espiritual.

Otro poema de Castellanos, <Se habla de Gabriel>, describe diferentes estados físicos y emocionales de la maternidad. Nunca he encontrado en otra poesia sobre esta historia una descipción de las emociones negativas de la maternidad. Por ejemplo, las lineas: "Fea, enferma, aburrida,/ ,/lo sentía crecer a mis expensas,/robarle su color a mi sangre, añadir/un peso y un volumen clandestinos/a mi modo de estar sobre la tierra). En todas las descripciones de la Navidad de Cristo, el dolor y la dificultidad del parto nunca son descritas. En esos textos la Navidad Virginal es siempre milagrosa; no hay ninguna dificultad humana. No hay el desorden, la miseria, suciedad y sufrimiento de la vida cotidiana de un ser humano. Arreglé este poema para dos voces femininas, la soprano y la mezzo. Cada voz tiene una sección sola, y después las dos cantan juntas. En la voz de la poetisa cantan <Y por la herida en que partió, por esa/hemorragia de su desprendimiento/se fue también el último que tuve/de soledad, de yo mirando tras de un vidrio.>

Me dejó perplejo porque este poema se llama <Se habla de Gabriel>. No es un poema sobre la anunciación sino sobre la llegada del niño. No me parecía que Gabriel debiera ser la figura corecta aquí. Entonces, cuando estaba buscando a quién tiene los desrechos de la poesía, encontré que el hijo de Rosario Castellanos se llama Gabriel. Fue la respuesta a mi pregunta. El poema es sobre su nacimiento—y también sobre el nacimiento de todos los niños.

Aunque también arreglé dos poemas de Sor Juana, aquí hablaré sobre los de Castellanos. Para evocar el caos, la violencia y el terror de Herodes y la masacre de los inocentes, aproveché un poema de Castellano sobre la masacre terrible de estudiantes mexicanos en la plaza de Tlatelolco en 1968. Este es el único poema en la pieza donde imagenes del mundo contemporáneo se entrometen en la narativa. De repente oímos palabras como "la radio", "los periódicos", "el cine"etc. Estamos aquí enfrentados a una masacre moderna, una que sin duda tuvo lugar. No es una idea mitológica. Aunque las victimas no hubieran sido totalmente inocentes, eran sin embargo jovenes, y no cabe duda de que la violencia que ellos sufrieron fuera crue más alla de la razon. Herodes era el arquetipo del tirano paranoico, él que mantiene un miedo casi irracional del derrocamiento, especialmente por un contrincante más joven. En los textos ancianos significa no solo una persona histórica, sino el estado mismo. El poema de Castellanos es un grito de angustia y amargura, y ella nos recuerda que la masacre de los inocentes tiene lugar cada día y aún hoy. No es menos comun que hace dos miles años.

Al fin de este oratorio, la familia sagrada, María, José y Jesús huyen de los soldados de Herodes, y se van al exilio en el desierto. El exilio es uno de los temas más importantes de esta historia, y podemos encontrar muchos ejemplos semejantes en el Antiguo Testamento también. Encontramos unos cuentos encantadoros en los testamentos apócrifos. Un relato (casi un cuento de hadas) cuenta la historia de María y la palmera. Durante su viaje dificil por el desierto María se cansa mucho y le pide a José que se paráran para que ella descansara debajo de la sombra de una palmera. Ve una fruta muy alta en el árbol. Tiene mucha sed y le dice a su esposo: "Quisiera tener esa fruta porque tengo una sed enorme." José, a la manera de tantas padres, la admonesta, señalando que no sea posible alcanzar la fruta, porqué ésta está muy alta en la copa del árbol. Pero el niño Jesús le dice al palmera <Dóblate, árbol, y refrésca a mi madre con su fruta.> La palmera obedece al orden de Jesús, y se dobla. José queda asombroso.

En este cuento, más de dos miles años de edad, he incluido el último de los cuatro poemas de Castellano, un titulado "Una palmera". Es un poema de una sencillez casi ingenua, que interpreta la palmera en el desierto como una mujer elegante, una <señora de los vientos,> una <garza de la llanura>. He arreglado esto como una canción de niños. Aparace entre una cacofónia tierna, un soave chubasco de música que representa la aparición imprevista de la lluvia en el desierto. Y la voz pura de este coro de niños, acompañado por la guitarra, es el último sonido de la pieza.



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